Ese suspiro se va por la puerta buscando quizás una ventana abierta, el aire de aquello que nunca te dije, palabras que el viento a su antojo dirige.
Sopla las velas; podrías incluso apagar las estrellas.
El día que tú seas una tormenta mis letras serán nubes pasajeras y volarán por encima de ciudades. No quise hacerte preguntas el día que te tenía más cerca que nunca; palabras que fueron aviones saliendo, tu vida es como un aeropuerto.- Tal vez yo no tenga razones de peso y el aire se lleva lo que digo.
Aquella noche había una fiesta en tus ojos y yo no quería perdérmela.
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