lunes, 30 de septiembre de 2013

Hiciste de tus brazos un jodido violín en los que el arpa de la cuchilla dejaba marcas noche tras noche.
Hiciste música triste de tus llantos y delirios.
Y nadie estaba ahí.
Nadie lo vio. 
Nadie.


Hoy, más que nunca, necesito evadirme. Olvidar. Despreocuparme. Irme lejos.

Y tú decías que todo iba bien mientras el mundo se te caía encima.

Pero claro, es que tú eres así. Una sonrisa ante todo. Porque si tú no te sonríes a ti misma, ¿quién lo va a hacer? Ahí estabas tú, con tus enmarañados y maduros pensamientos impropios para tu edad. Cogiéndote las mangas del jersey, tu extraña manía recientemente adquirida, fundada en querer ocultar tu inseguridad aferrándote a algo, aunque fuera un simple trozo de tela. Te habían preguntado sobre ti, sobre qué tal todo; pura cortesía, supusiste. Y entonces vino ese 'bien' que de tu boca salió. Simple, frío. Acompañado de un breve cabeceo que adjuntaba un resquicio de seguridad que al fin y al cabo era falso. Quizás la mentira que más veces habías repetido. Te habías hecho a la idea. Te habías acostumbrado. Al 'bien'. Al monótono bien. El bien que suponía todo lo contrario. Que suponía tus ganas de echarte en la cama y dormir eternamente. Tus ganas y al mismo tiempo tus pocas ganas de pensar. Ese 'bien' que suponía que tu estado anímico se encontraba bajo mínimos.

viernes, 27 de septiembre de 2013

'Hay veces en las que las heridas del alma quedan impresas en la piel.'
"Ella moría internamente...
Nadie lo notaba."
" Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo. "
Mario Benedetti.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La luna está sola y no se queja.

Siempre he odiado oír a la gente gritar. El grito es la forma más fácil de perder toda credibilidad, y de mandar tus argumentos a la basura. Es no saber cómo manejar algo. Y además, cuando el grito va dirigido hacia ti,
hace daño.
Últimamente no encuentro aliento en esos textos tan típicos que suenan igual entre todos y que te dicen que eres perfecta tal y como eres. No encuentro razones para revelarme tampoco, de qué serviría. Por no encontrar, he dejado incluso de encontrarme a mí misma. Que de todo se sale, dicen. Ya claro. La rutina aprieta el cuello como la soga el cuello de un suicida. De un tirón, de golpe. ¿Y después, qué? Quizás la misma mierda de siempre, quizás ese alguien, quizás ayuda. Necesito cesar este jodido círculo vicioso en el que estoy.

martes, 17 de septiembre de 2013

"Cuando las luces aquí abajo se apagan, y ahí arriba siguen brillando como si nada."

Porque, pase lo que pase siempre nos quedará la certeza de que las estrellas seguirán brillando.

Ella se ilusionaba con la forma en que él le trataba, él trataba así a muchas más.
'Bésame despacio, que tengo prisa.'

'Solíamos hablar horas y horas... míranos ahora.'

"Reímos a carcajadas, sangrando sobre el asfalto."

lunes, 16 de septiembre de 2013

"Con lo que yo te he dado..."

¿De qué manera o forma,
conseguiste que por ti,
rompiese mis normas?
'Recordé, sin querer, como era el tacto de tu piel... y sin duda, aún te llevo en vena.'
Las mejores sonrisas son las que tienes inconscientemente al recordar a alguien.
Siempre es lo mismo. La misma mierda de siempre...
¿Qué tiene su sonrisa que tanto engancha?
 ¿Qué tienen sus palabras que tanto duelen?
<< Se separaron, deseando no volver a verse nunca jamás. 



                                                          Olvidaron que el mundo es redondo. >>

Pongamos que hablo de Madrid; esa ciudad que me vio nacer. Qué grande.


"Cuando la muerte venga a visitarme, que me lleven al sur donde nací."

Goodbye, summer.

El verano nos da libertad. Nos da la sensación de que el mundo es nuestro. Nos recuerda que somos jóvenes y, que si queremos, el mundo está a nuestros pies. 
El verano es vida. Es fiestas, trasnochar, reír, beber, bailar, saltar, querer, besar, abrazar, vivir, es todo eso, al lado de tus amigos. El verano es no levantarte a las ocho de la mañana para enfrentarte a cinco horas y media de clases, es dormir y comer sin prisas, es permitirte salir una tarde de diario a dar una vuelta, o con tus amigas, el verano es desconectar, olvidar todo lo que normalmente te estresa o te preocupa. 
El verano es vivir el momento. 
Sin más.
El verano, tan anhelado, el que estamos deseando que llegue y el que tratamos de eternizar, para no verle nunca marchar, aunque siempre acaba por irse. 
Este verano ha sido uno de mis mejores veranos, aun en ausencia de playa. La playa no es necesaria si tengo unos amigos tan grandes a mi lado. Esos que me han hecho reír hasta la saciedad, que me han demostrado tanto.Y
Y ahora, para que lo único que queda de él es una temida sensación de vuelta a la rutina. Empezar de nuevo. Nuevo curso, agobios, tareas, deberes, exámenes, asignaturas, todo nuevo, pero la misma mierda de siempre. Empezar, teniendo todavía ese recuerdo del verano en la cabeza, durante un tiempo, hasta que acabamos por pasar de la añoranza a la impaciente espera de la estación más calurosa. El verano se va, pero volverá a venir, también para irse, y así sucesivamente. Pero no te pares en pensar que se irá, simplemente, disfrútalo al máximo, y cuando acabe, piensa que no es un 'adiós', sino un 'hasta la próxima'. 
Hasta la próxima, verano.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Y el amor no tuvo mucho más que hacer...


El último día que fuimos, volvimos, me acuerdo bien, sin cogernos de la mano, sin buscarle los pespuntes a las bromas, reprochándonos hasta lo que no fue. Y el amor no tuvo mucho más que hacer, me acuerdo bien de las lágrimas de fuego que lloré.
Y ahora lo veo distinto...
El último día que fuimos, volvimos, me acuerdo bien, en asientos separados, con los ojos empeñados en no verse, con el frío anclado junto a nuestros pies.
Y el amor no tuvo muchos más que hacer, me acuerdo bien de las lágrimas de fuego que lloré.
Y ahora lo veo distinto, diferente, raro, extraño; darlo todo por perdido, separarse y no volver a verse en años.
Ni que fuera un instinto... diferente, raro, extraño, tonto y tantas veces cínico, que parece que es jugar a hacerse daño.
El último día que fuimos amigos pero al revés, comprobamos como no puede valer con la antorcha de un traidor para incendiar Troya, porque Troya decidió que no iba a arder.
Y el rumor no tuvo mucho más que hacer, me acuerdo bien, y aprendí que hay cosas que es mejor perder. Y ahora lo veo distinto...
Y ahora lo veo distinto, diferente, raro, extraño, darlo todo por perdido, separarse y  no volver a verse en años.
Y ahora lo veo distinto, diferente, raro, extraño, tonto y tantas veces cínico...
 Me parece increíble que algo que hice para plasmar mis frustraciones haya llegado a tantos sitios. Acabo de leer que mi Blog ha tenido durante esta última semana 40 visitas en España, 21 en EEUU., 14 en Alemania, 4 en Serbia, y en Argentina, Corea del Sur, Malasia y Rusia 1. Estoy súper feliz, este Blog me ha hecho capaz de llegar a sitios donde nunca creería que alguien sabría que existo. Muchísimas gracias, de verdad, a la gente que me lee desde otros países, esto es maravilloso.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

But all you are is mean.



Si me necesitas, la primera vez estaré ahí, eso tenlo claro.
La cosa es ganarte que yo siga ahí la segunda.
Para que alguien gane, alguien debe perder. No nos paramos a pensar en esto cuando ganamos, porque queremos disfrutar de nuestra victoria y regodearnos si es preciso, pero cuando perdemos, "oh, joder, que crueles son los demás". Ya, como tú cuando estabas como ellos. ¿No? Puro victimismo. 

martes, 3 de septiembre de 2013

A veces es necesario pensar con el corazón, no con la cabeza.

«Hoy, más que nunca, te deseo todo lo que te mereces, pero ante todo te deseo que sea yo el que algún día te lo dé, y que sea yo el que te lo pueda seguir dando... »

Que la muerte te acompañe.
Risto Mejide.

"La valentía no se mide por lo que uno puede llegar a ganar, sino por lo que uno está dispuesto a perder."

"Mi intuición me dice que algún día yo podré estar contigo."

"Si la experiencia es lo que somos, la intuición es lo que podemos llegar a ser. Y si te he intuido bien, algún día yo podré estar contigo. Aunque me pueda costar una vida.
«Sé que te he fallado. No he estado a la altura de tu amor. Lo siento. No sabes cuánto. Te necesito. Esto sólo son palabras. No es mucho. Pero multiplica todas ellas por infinito y sabrás cuánto te quiero. Mi vida no tendría sentido sin ti. Por eso, cuando leas la ultima palabra, sonreirás, pensarás que estoy loco y estarás deseando abrazarme y darme un beso. Porque nuestros labios están hechos para pasar juntos todo el tiempo del mundo. Perdóname.»

Entonces, aquella preciosas palabras derritieron su corazón y crearon una sonrisa en su boca. Su móvil sonó y leyó el mensaje: "no sonrías, que me enamoró." Levantó la mirada, a unos escasos quince metros de ella estaba él, el creador de todas esas preciosas palabras, el responsable de su sonrisa, que en ese momento, se veía correspondida. Aún estaba guardando el móvil en el bolsillo mientras caminaba hacia ella, cuando ella salió corriendo, y tras saltar hacia él, le dio un abrazo.


No sonrías que me enamoro. 
Blue Jeans.
<<Camina hacia el baño de las chicas. 
Entra y se coloca enfrente del espejo. Abre el grifo y se limpia el reguero de pintura que corre por sus mejillas. Trata de sonreír, pero le resulta imposible. Le duele todo aquello. En ese instante más que nunca. Aquel asunto se le ha ido de las manos. Y es que lo único que hay de sincero en ella son sus lágrimas.>>

No sonrías que me enamoro.
Blue Jeans.
«Seamos sinceros, la tolerancia está sobrevalorada. Llevada al extremo, es la peor clase de indiferencia. La que incluye unas gotas de hipocresía y varios kilos de desafección. Si lo toleras todo, eso es que nadie te importa. Y no hay nada más detestable que la indolencia vital. 
[...]
Además, tolerar es decir sí a la indiferencia. Y a lo largo de mi vida he ido comprobando que, contrariamente a lo que me enseñaron de pequeño, la gente es muchísimo más feliz si puede decir que no, ya sea a la indiferencia, a la similitud o a cualquier cosa.»

Que la muerte te acompañe. 
Risto Mejide. 

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«Sólo hay dos etapas en la vida: aquella en la que te dicen que no y aquella en la que eres tú el que dice que no. La rapidez con la que pasas de la primera a la segunda es lo que llamamos progreso.»

Que la muerte te acompañe.
Risto Mejide

domingo, 1 de septiembre de 2013


Encontré el amor en un lugar prohibido. Ahí estaba, reflejado en tus ojos. Lo encontré entre besos y caricias que simplemente, no tenían razón de ser. Junto a las miles de promesas que nunca sabremos si eran ciertas. Al lado de muchos planes geniales que ideamos. Era una situación extraña, un atípico cóctel de sentimientos que prometía mucho, pero que acabó por hacerme vomitar tras emborracharme de él. Embriagada de ilusiones. De  mariposas en el estómago. Quién lo iba a decir. Parecíamos complementarnos, joder, éramos tan perfectos, tal para cual. Iguales. Después empezaron los problemas. Bien pensado, los momentos buenos, aunque valieron la pena, fueron muy pocos en comparación del dolor que vino detrás. Era desesperante tratar de salvar algo que estaba acabado incluso antes de empezar, si es que alguna vez había comenzado algo. Desesperante, a la par que inservible. Algo como gritar, sin tener a nadie que te oiga.
Entonces, el amor se fue. Huyó.
Quizás le asustamos, con tanto en tan poco tiempo. O quizás fue el único coherente, el único que supo cuando irse para no sufrir. Se escapó de entre nuestros dedos, que por aquel entonces aún se encontraban de cuando en cuando, atrevidos a la par que tímidos, y se entrelazaban. No nos dejó tiempo ni para una despedida. La que aún siento que me hace falta. Adiós, "amor". Ojalá pronto nos reencontremos. Seguro con otra persona, otra cara, otros abrazos, de otra forma. Y ojalá también, que entonces vengas para quedarte, que no seas otro más de esos pasajeros fugaces que únicamente arruinaron esperanzas. Hasta entonces.

Fuiste la luz que iluminó mi ventana.

"Me perfumo más cuando sé que voy a verte, para que te guste el olor de mis abrazos."

Repetiría aquella madrugada del diecinueve un millón de veces.

El amor es más temerario que cualquiera de las personas más valientes de este mundo. Intenta cosas con certeza imposibles, y lo que es peor, no obra en consecuencia a los resultados.