Entonces, aquella preciosas palabras derritieron su corazón y crearon una sonrisa en su boca. Su móvil sonó y leyó el mensaje: "no sonrías, que me enamoró." Levantó la mirada, a unos escasos quince metros de ella estaba él, el creador de todas esas preciosas palabras, el responsable de su sonrisa, que en ese momento, se veía correspondida. Aún estaba guardando el móvil en el bolsillo mientras caminaba hacia ella, cuando ella salió corriendo, y tras saltar hacia él, le dio un abrazo.
No sonrías que me enamoro.
Blue Jeans.
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