Supongamos que la vida es un coche en una carretera.
Cada uno de nosotros somos coches en nuestra propia vida, tomamos y dirigimos nuestro camino. De vez en cuando el paisaje se torna oscuro, aunque suele ser claro si todo trascurre con normalidad.
A veces desechamos personas en nuestra vida que aunque en un momento fueron positivas pero en el presente sólo traen cosas malas, comos si de atropellar una pequeña ardilla se tratara. Nos da pena, pero lo olvidamos rápido. Pero a veces pillamos un ciervo, por ejemplo. Es más grande y más bonito. Causa más daños, y cuesta más de olvidar. Las ardillas son como una buena amistad de corto plazo, y los ciervos como una duradera y real.
Otras, vemos pasar de refilón gente que ni siquiera entra en nuestra vida, de manera rápida, que no nos influye. El panadero de tu tienda habitual, o ese compañero de clase con el que sólo has cruzado palabras cuando necesitabas un folio. Son como árboles, están al borde de la carretera, sin formar parte de ella realmente, y normalmente vas tan rápido y ocupado en tu coche que ni siquiera te paras a fijarte en ellos.
Poca gente irá en el coche contigo a tu lado, por supuesto. Tú decides si quieres un coche mini para sólo dos personas, o una furgoneta. Decidas lo que decidas dolerá si alguien abandona el vehículo. Es lo que más suele doler, las pérdidas de la gente que comparte la vida contigo. Cuando alguien se baja del coche es duro, bien sea por su propia voluntad o no. Pero hay que aceptar que esto también pasa.
De esta forma, nosotros formamos parte de la carretera de otros. Somos elementos en ella. Estamos sentados en el coche de alguien, acompañándole, somos ardillas o ciervos que se cruzan, en el camino de otras personas, e incluso árboles en los que ni reparan.
Supongamos que la vida es un coche en una carretera... Sólo tú puedes elegir qué personas juegan cada rol de ella.
Entonces... ¿a quién quieres llevar contigo?
Somos fenómenos, raros, fuera de lo común. Todo lo que está fuera de lo común está en peligro.
miércoles, 30 de julio de 2014
Y yo que hasta ayer
sólo fui un holgazán,
y hoy soy el guardián
de sus sueños de amor...
La quiero a morir.
Podéis destrozar
todo aquello que veis,
porque ella de un soplo
lo vuelve a crear
Como si nada,
Como si nada...
La quiero a morir.
Ella para las horas
de cada reloj,
y me ayuda a pintar
transparente el dolor,
con su sonrisa.
Y levanta una torre
desde el cielo hasta aquí.
y me cose unas alas
y me ayuda a subir
a toda prisa,
a toda prisa...
la quiero a morir.
Conoce bien cada guerra
cada herida, cada ser;
conoce bien cada guerra
de la vida y del amor también.
Me dibuja un paisaje,
y me lo hace vivir
en un bosque de lápiz,
se apodera de mí...
La quiero a morir.
Y me atrapa en un lazo
que no aprieta jamás,
como un hilo de seda
que no puedo soltar,
no quiero soltar...
La quiero a morir.
Cuando trepo a sus ojos
me enfrento al mar,
dos espejos de agua
encerrados en cristal...
La quiero a morir.
Sólo puedo sentarme,
sólo puedo charlar,
sólo puedo enredarme,
sólo puedo aceptar
ser sólo suyo...
La quiero a morir.
miércoles, 23 de julio de 2014
domingo, 20 de julio de 2014
" Tengo que decirte algo, tengo que decírtelo ahora, te quiero, me he enamorado de ti. Y creo que el mundo es un poco menos malo porque existes, siento que quiero pasar contigo...compartir el resto de mi vida y todo eso, las palpitaciones, los nervios, el sufrimiento, la felicidad y el miedo. "
-Mi vida sin mí.
-Mi vida sin mí.
"Y te das cuenta de que todos los escaparates brillantes, todas las modelos de los catálogos, todos los colores, las ofertas, las recetas, Martha Stewart, el Día de Acción de Gracias, las películas de Julia Roberts, las montañas de comida grasienta, intentan alejarnos de la muerte. Sin conseguirlo (…). Nadie piensa en la muerte en un supermercado."
viernes, 18 de julio de 2014
Conduje a todos los lugares a los que solíamos pasar el rato, perdiéndome.Pensé en nuestro último beso, como fue, la forma en la que lo sabías.Y aunque tus amigos me digan que estás bien, y que estás en algún lugar sintiéndote sola incluso cuando él está a tu lado... cuando te dice esas cosas que te hieren, ¿lees las que yo te escribí?
El día que me dijiste que te ibas recuerdo el maquillaje cayendo por tu cara, y los sueños que dejaste, porque tú no los necesitabas,como cada deseo que hicimos.
Desearía despertar con amnesia, olvidarme de todas las estúpidas pequeñas cosas, como la forma en la que se sentía a tu lado, y los recuerdos de los que nunca voy a poder escapar, porque yo no estoy del todo bien.
Duele saber que eres feliz y duele que no seas mía, duele escuchar tu nombre cuando no te he visto en mucho tiempo. Es como si nosotros nunca hubiésemos pasado, ¿fue esto una mentira? Si lo que nosotros tuvimos fue real, ¿cómo te puedes sentir bien? Porque yo no estoy del todo bien.
El día que me dijiste que te ibas recuerdo el maquillaje cayendo por tu cara, y los sueños que dejaste, porque tú no los necesitabas,como cada deseo que hicimos.
Desearía despertar con amnesia, olvidarme de todas las estúpidas pequeñas cosas, como la forma en la que se sentía a tu lado, y los recuerdos de los que nunca voy a poder escapar, porque yo no estoy del todo bien.
Duele saber que eres feliz y duele que no seas mía, duele escuchar tu nombre cuando no te he visto en mucho tiempo. Es como si nosotros nunca hubiésemos pasado, ¿fue esto una mentira? Si lo que nosotros tuvimos fue real, ¿cómo te puedes sentir bien? Porque yo no estoy del todo bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)