jueves, 25 de junio de 2015

No te diré que creo que moriré sin ti por que no creo, ni diré que no puedo vivir sin ti, sencillamente es que no quiero. Ojalá que cuando rectifiques yo esté dispuesta a olvidar el pasado y perdonar que tú no me hayas perdonado.
Y ahora mi única defensa es tratar de explicar este malentendido diciendo que es algo ilógico estar con otra persona y preguntarnos cómo hubiese sido si hubiéramos podido amarnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario