Era el único pensamiento que ya había empezado a inundar su voluntad y sus lagrimales. La había querido todo lo posible en este mundo, la había amado todo lo amable en esta vida, la había adorado todo lo que se puede adorar, y sin embargo, ahora todo eso quedaba en ninguna parte, para ningún 'a quién'.
Porque amar en silencio no es nada.
Porque quien ama en secreto, muere en soledad.
''Mal momento para aprender una gran lección'' - pensó.
¿Y cómo sabía que era una gran lección?
Porque las grandes lecciones son las que llegan en los peores momentos.
<<Que la muerte te acompañe - Risto Mejide. >>
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