<< Nos quedamos mirando durante unos intensos segundos,
e, inconscientemente, sin poder evitarlo, sin saberlo, sonreí.
Pues bien, mi sonrisa se vio correspondida...
Y podéis imaginaros lo que pasó después;
me enamoré.
En cuestión de segundos,
mi vida al completo dio un vuelco, un giro de 180 grados.
A partir de ese momento, todo lo que yo creía mío,
lo que consideraba "mi vida" se vio alterado.
Qué efímeros aquellos segundos que intercambiamos,
y qué enorme consecuencia a cambio de ellos. >>
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